lunes, 3 de diciembre de 2018

Resaca electoral


El diccionario de la RAE, en su tercera acepción, define la palabra "resaca" como malestar que padece al despertar quien ha bebido alcohol en exceso. Pues bien, yo ayer no probé ni una gota de alcohol en todo el día, pero a estas horas de la tarde no se me quita ese malestar, y mira que hace horas que desperté.

Casi 24 horas después de conocer los resultados de las elecciones andaluzas celebradas ayer, me sigue costando (y mucho) digerir el panorama que se nos presenta. Me surgen muchas preguntas y sigo dándole vueltas a tantos y tantos comentarios y declaraciones que he escuchado.


En primer lugar, me preocupa muchísimo la baja participación de la sociedad andaluza: 58,65%. Ese 41,35% de los andaluces que ayer no votaron, ni tampoco lo han hecho por correo, ¿por qué ha sido? ¿No creen en este sistema porque "votar no sirve para nada", como dicen muchos? ¿Piensan que "todos los políticos son unos ladrones y unos corruptos" y que "total, para qué"? ¿Es simple pasotismo? ¿O es que tenían una resaca de esas que dice la RAE en su tercera acepción que les impidió acercarse a su colegio electoral durante las 11 horas que estuvo abierto? Sea como fuere, no tienen derecho a quejarse de los resultados (o al menos no tanto como el que sí haya votado), sean de la ideología que sean. Ciertas personas defienden que no votan porque "ningún partido político los representa", pero lo quieran a no, cinco partidos políticos, cada uno con sus escaños, los van a representar y van a decidir el futuro de esta comunidad. Su futuro.

Se está hablando mucho del voto de castigo al PSOE y a Susana Díaz. Creo que no es sano en democracia que un mismo gobierno se mantenga durante tantísimos años (casi 40) y eso, a la vista está, les ha pasado factura. Lo único bueno, por buscar el lado positivo, es que se ha demostrado una vez más que el bipartidismo tiene los días contados, y es algo que se debería hacer mirar el "PPSOE", incapaces de hacer autocrítica y hasta arriba de mierda y corrupción.


¿Qué pasa ahora? Que la izquierda, una vez más, no ha sido capaz de organizarse ni de hacer levantarse a su gente, ni siquiera una vez cada cuatro años para meter un voto en una urna. Y una vez más, nos adelantan por la derecha, que esta ocasión ya no es ni el arcén sino la cuneta. La derecha nunca falla y sus votantes nunca faltan a la cita electoral.

Así que, de buenas a primeras (¿de verdad nadie lo veía venir?), un partido de extrema derecha se cuela en el Parlamento Andaluz con doce escaños y representación en las ocho provincias. Nada más y nada menos que 395.978 andaluces han depositado su confianza en este partido; el 11% de los que se pusieron las babuchas ayer para ir a votar; uno de cada nueve votantes. La extrema derecha está creciendo en toda Europa, eso es obvio y real, incluso gobernando en algunos países, y aquí no iba a ser menos. Así que si le sumamos la ayuda y difusión que le han dado los grandes medios de comunicación y el resto de los partidos... ¡Bingo! ¡Aquí tenemos a VOX! Y Marine LePen y compañía la mar de contentos. De sus propuestas no hace falta hablar; quien no las conozca y quiera viajar en el tiempo aquí puede echarle un vistazo a sus "100 medidas para la España viva". Espero que esos 395.978 andaluces tuvieran una ligera idea del pie que cojea este partido antes de depositar su voto. (Una pista, no es el izquierdo).


Total, que nos encontramos este panorama en el que PSOE, PP y Adelante Andalucía (Podemos-IU) se hunden y Ciudadanos sube como la espuma, y resulta que ahora VOX es el partido que tiene la llave para formar gobierno. ¿Y qué hacen PP y Ciudadanos? Pues ambos quieren gobernar sí o sí, y no solo no rechazan rotundamente negociar con esta gente, sino que menos de 24 horas después ya incluso se dejan querer un poco: Pablo Casado, presidente del PP, y José Manuel Villegas, número 2 de Ciudadanos. Y estos enlaces los saco de El Mundo, que no es precisamente un periódico de izquierdas que quiera malmeter.

En fin, que ahora queda esperar a ver qué chanchullos hacen para formar gobierno, pero pase lo que pase estos resultados me dan pena, vergüenza y miedo, mucho miedo. La gente que le quita importancia diciendo que "son solo 12 escaños" creo que no es para nada consciente de en lo que se está convirtiendo la semilla que lleva tanto tiempo sembrada. Espero que los partidos políticos y la sociedad en general reflexione y aprenda de lo que pasó ayer en Andalucía, porque falta menos de un año para las elecciones generales y esto, lejos de ser un hecho aislado, puede ser el principio de algo muy gordo. Así que es el momento de demostrar si realmente estamos en 2018 o si por el contrario queremos retroceder unas cuantas décadas.

BONUS TRACK: Si os ha parecido un coñazo el enlace de las propuestas de VOX de su página web, aquí podéis ver los principales puntos de su programa explicados de forma más amena por el mismísimo Santiago Abascal, líder del partido. El trasfondo no es para reírnos, precisamente.