Mostrando entradas con la etiqueta Amistad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amistad. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de marzo de 2020

Mi primera piedra

¡Qué dura es la adolescencia! Y no, no me dispongo a quejarme de mi alumnado, porque además llevo unos meses “a dieta de quejas”. En esta ocasión voy a echar la vista atrás para acordarme de mí mismo durante aquellos trepidantes años.

Recuerdo que yo era un chaval que se podría definir como “común y corriente”: me gustaba pasar tiempo con mis amigos, jugar al fútbol y las chicas me imponían respeto, ya que era bastante tímido en ese sentido. En la escuela cumplía con mi papel, sacando buenas notas sin esforzarme demasiado. Internet no había colonizado nuestras vidas ni nuestros cerebros y los videojuegos no me despertaban gran interés. Así pues, mi día a día se desarrollaba sin plantearme grandes metas.

Mi madre era profesora y trabajaba junto a mi instituto, por lo que cada jornada íbamos y volvíamos juntos. En una ocasión, cuando tenía catorce años y muy poquita sangre en las venas, mi madre me informó de vuelta a casa de que me había inscrito para participar en un intercambio escolar a Marruecos con alumnos de su centro. Y digo correctamente que me informó porque no se trataba de una negociación, sino que yo iba a ir lo quisiera o no, ya que habían sobrado muchas plazas y, según ella, iba a ser una experiencia genial para mí.


Imaginad, un chico de esa edad al que sacas de su zona de confort para llevarlo más de una semana a otra cultura con un grupo de extraños a casa de un chaval completamente desconocido. Yo me cerré en banda y me indigné con el mundo, o más bien con mi madre. En realidad, me daba igual si era Marruecos o Nueva York, ese no era el problema. Lo que me descolocaba era estar tanto tiempo sin mis amigos, sin mi grupo de iguales. Y la gota que colmó el vaso la volvió a poner mi madre con su frase “¡pero si también va tu amigo Abel!”. Y aquí hay que hacer un inciso, esto merece una explicación aparte.

¿Conocéis esa sensación en la que vuestros padres quieren obligaros a que os hagáis amigos del hijo de algún amigo suyo? Pues bien, “mi amigo Abel” era el hijo de un compañero de mi madre, quien tampoco estudiaba en ese instituto y al que también habían apuntado al intercambio sin su consentimiento. Supuestamente era mi amigo porque nos habíamos conocido meses atrás en un traumático fin de semana entre colegas de trabajo. Durante esos dos días, que se me hicieron eternos, fuimos los únicos adolescentes rodeados de adultos, solo acompañados de dos niños pequeños, y para colmo nos obligaron a dormir juntos en una cama individual. Eso no se le hace a un chaval en esos años tan complicados…

Así pues, el hecho de que Abel también fuera al intercambio no era ni mucho menos un aliciente para mí, quizás todo lo contrario. Pero bueno, como era consciente de que mi madre tenía las de ganar, no tuve más remedio que resignarme y aceptar el devenir de los acontecimientos. Unas semanas antes de nuestra partida tuvimos una reunión previa y allí pude conocer a mis futuros compañeros de viaje. Yo seguía bastante cerrado, pero pese a esto me dio la impresión de que no parecían mala gente.

Y así resultó ser. Llegó el gran día y partimos en autobús rumbo a Algeciras para tomar el ferry que nos llevaría a cruzar el estrecho. A los pocos minutos y como por arte de magia, ese grupo tan reducido como pintoresco de estudiantes se había convertido en una pequeña familia, y mis dudas y enfados no eran siquiera un recuerdo.


Es imposible describir en unas cuantas líneas aquel viaje porque simplemente me cambió la vida. Mi compañero de intercambio, Mazin, y su familia fueron adorables; difícilmente podrían haberme acogido y tratado mejor. El grupo de españoles fue todo un descubrimiento, principalmente por dos personajes; y con el resto de marroquíes formamos una amistad que incluso ha hecho que volvamos a cruzarnos en numerosas ocasiones por diferentes partes del mundo. Es más, incluso conocí a mi primer amor, con lo parado que yo era (la verdad es que solo faltaron las luces de neón para que me coscara).

Y desde entonces ya no hace falta que use las comillas cuando hablo de mi gran amigo Abel. Al final tuve y tengo que darle la razón a mi madre, ya que aquella experiencia me hizo encontrarme (o reencontrarme) con una persona que desde entonces ha sido fundamental en mi vida, uno de mis grandes apoyos. Al mismo tiempo, me brindó la oportunidad de comenzar a batir mis alas para luego poder volar en libertad y llegar a ser quien soy. Se podría decir que fue algo así como el prólogo del libro de mi vida racional, el episodio piloto de mi despertar emocional.

Diecinueve años después echo la vista atrás y doy las gracias a mi madre y al destino porque ese viaje me hizo madurar, evolucionar y crecer como persona. Descubrí que el mundo estaba lleno de otras culturas, paisajes, idiomas, pueblos; inmensamente maravillosos y fascinantes. Y me hizo darme cuenta de que yo quería conocerlos, recorrerlos y dejarme sorprender por ellos, como he seguido haciendo desde entonces. En ese momento tampoco era consciente, pero esa sería mi primera vez en África, la primera de muchas, en esa tierra que me robó el corazón y que me sigue aguardando pacientemente hasta que vuelva.

jueves, 26 de febrero de 2015

Tu frialdad


Buenas tardes. Después de mucho, demasiado tiempo, rompo mi silencio. Y nunca mejor dicho, porque vuelvo trayendo una canción grabada junto a mi casi hermano Dámaso Estévez a la guitarra, hace poco más de una semana en la eterna ciudad de Granada.

Viene acompañada de imágenes tomadas durante mi estancia en Burundi, hace ya casi dos años, cargada de melancolía. Es también, por qué no, mi forma de dar las gracias a Dámaso y a toda la gente que me acompañó en esa aventura, seguramente la más enriquecedora de mi vida. ¡Amahoro!

Espero que os guste y la disfrutéis, pese a haber sido grabada con muy pocos medios. Tu frialdad...


PD. Para verlo mejor, podéis ampliar el vídeo o ir al enlace de youtube.


lunes, 19 de mayo de 2014

Huelva


Lo sé, llevo demasiado tiempo sin escribir. No encuentro ninguna explicación ni el porqué de esta situación, ya que es algo que me encanta y que echo de menos, aparte de que hay muchas cosas de las que quiero hablar desde hace tiempo... pero simplemente no lo hago.



Huelva. El destino, la casualidad o la alineación de planetas me trajeron aquí, hace hoy exactamente ocho meses. Me parece mentira que el tiempo pase tan rápidamente, es increíble. Y, ¿cómo estoy? Pues muy bien, la verdad. Para comenzar, mi trabajo y la gente con la que lo comparto me encantan. El ambiente del instituto es bastante sano, y los chavales, pese a la edad tan mala y la sobredosis de hormonas (acrecentada con la llegada de la primavera trompetera), son muy buenas personas.


Además de esto, el instituto me ha traído, como caído del cielo como ya expliqué, este proyecto musical llamado "LilAndVic". ¿Quién me iba a decir hace unos meses que iba a formar un grupo de música  con tanto mestizaje cultural? Pues ahí vamos, con mi cajón y cuatro conciertos sobre la espalda y otros dos esperando. Y siempre en maravillosa compañía, por supuesto.


Fuera del trabajo también he encontrado gente maravillosa, sobre todo en ese incansable sector internacional. Tampoco puedo olvidar a mi gente del equipo de fútbol, el Hierros España, con el que he vivido una corta pero intensa segunda vuelta y que me ha hecho volver a despertar ese gusanillo futbolístico.


También está siendo un año de viajes y reencuentros con viejos amigos de los que debería escribir una entrada aparte: Granada con Dámaso, Gaëtan y mis familiares, Roanne con mis queridos Crottier-Combe y allegados, Madrid con Marina, esa Ronda espectacular, Lisboa y sus pasteles...


Y como no, Jerez. Ahora que lo tengo más cerca que nunca, lo valoro mucho más (y ahora es cuando ciertas personas me atacarán, siempre desde el cariño). Jerez, pero sobre todo mi gente, mi familia: sois maravillosos. Y encima he podido reencontrarme con viejas glorias que hacía años que no veía: Víctor, Migue, Eloy, Irenita, Enma...


En fin, vuelvo a leer todo esto y parece una carta de despedida; no lo es. Porque espero y deseo poder seguir aquí el año que viene, con toda esta gente y los que lleguen. Sería la primera vez en ocho años que estaría dos años seguidos en la misma ciudad... ¿Se estará acabando el "nomadismo"?

sábado, 23 de marzo de 2013

Amidou, el justiciero


En la entrada anterior os planteaba un enigma. Hoy os traigo la respuesta: el personaje en cuestión no es el gato de "Alicia en el País de las Maravillas", es el señor Amidou Nshimirimana, alias Mufti.


Este entrañable y polivalente personaje, profesor de español e instalador de antenas parabólicas al mismo tiempo, es mi alma gemela aquí en Burundi. El año pasado fue el primer alumno en la historia del área de Traducción e Interpretación de la Facultad de Letras de la Universidad de Ngozi en hacer su tesina en español. Y este año ha comenzado a dar clases de español bajo mi "supervisión", así que de lujo. Gracias a él estoy conociendo el verdadero Burundi, el de la gente del campo, las cantinas y las tradiciones.

Pero, ¿qué hace con esa especie de hacha? Pues es que, aparte de todo lo dicho, el chaval es un poquito animal. Resulta que hace unos días, lo atacó una jauría de perros, así que decidió fabricarse un arma para combatirlos. Cogió una tubería y un trozo de metal y ese fue el resultado. He aquí el proceso de elaboración:

Cortando la tubería para hacer el "mango"

Afilando el hacha

Soldando ambas partes

Como podéis ver, fue todo un acontecimiento, un momento de diversión para los viandantes. Y como también se aprecia, la "herrería" (por llamarla de alguna manera) es bastante rústica, y las medidas de seguridad a la hora de soldar, muy precarias: unas simples gafas de sol "piratas". ¡Gracias Mufti! Me encanta Burundi...

Mufti y los artistas, orgullosos de su obra

miércoles, 20 de marzo de 2013

Enigma burundés

Hoy seré breve, no me voy a explayar demasiado. Simplemente os dejo un pequeño enigma burundés: En la siguiente foto hay dos personas, ¿dónde está la segunda? Os dejo una pista... ¡Hagan sus apuestas!


martes, 26 de febrero de 2013

Amanecer africano

Por muy larga que sea la noche al final siempre sale el sol.

Y el sol acabará saliendo tarde o temprano, estoy seguro. Pero habrá que tener fuerza de voluntad, coraje y mucha, mucha paciencia. Y no olvidarse nunca de sonreír.

Gracias por enseñarme tantas cosas deliciosas. Y por todas las que están por venir.


viernes, 19 de octubre de 2012

El Calamar Viajero


Esta entrada está especialmente dedicada a uno de los mayores personajes que ha dado el Estado mexicano en las últimas décadas: el señor Ángel, alias Jimmy.

Este sujeto tuvo el magnífico detalle de hacerme una visita este verano, ni más ni menos que desde Linares, pero el Linares de México. Y como regalo, no se le ocurrió una cosa más absurda que darme esta especie de gorro-sombrero extraño, y me hizo prometerle que me lo traería a Burundi y me haría fotos con él en mis viajes. Así que, después de haber pasado por México, Estados Unidos, Inglaterra y España, el Calamar Viajero ha llegado a Burundi, y ha comenzado su viaje por tierras africanas. Y aquí lo vemos en Ngozi, felizmente instalado sobre mi cabeza, la de Amidou y la de Souleyman. Seguiremos muy de cerca sus andanzas...




martes, 4 de septiembre de 2012

Hasta pronto, Cruz Roja Chiclana


Y otra etapa que se cierra, aunque esperemos que solo sea un punto y seguido...


Hace apenas unos días que terminaba mi trabajo en las playas de Chiclana, despidiéndome a lo grande de un grupo humano de diez. Solo puedo tener buenas palabras para todas estas personas que han formado parte de esta experiencia que, pese a la gran cantidad de horas echadas, ha sido maravillosa. Por supuesto que ha habido gente con la que he tenido más contacto que con otra, y ellas saben quiénes son, pero me puedo ir a Burundi con la tranquilidad y satisfacción de haber disfrutado de dos meses excepcionales en muy buena compañía, de muchos buenos momentos, y de mucho aprendizaje.


Nada más, solo espero poder volver el año que viene a pasar los mismos o mejores momentos que este verano, y que algunos os acordéis un poco de mi, aunque hubiera gente que le haya costado un poco aprenderse mi nombre... Es broma, no hay rencor, que conste.

Así que nada, a cuidarse compañeros. Mucha suerte en este año que nos viene. ¡Salud!


Y para no acabar en plan melancólico-tristón, aquí os dejo un temazo que debería ser el himno del año que viene por su calidad artística, contenido, coreografías, profundidad de la letra, capacidad de interpretación del cantante... ¡Juzguen ustedes mismos!


domingo, 2 de septiembre de 2012

Despedida "africana"

Madre mía la que me liaron el otro día... Resulta que el jueves, este grupo de personajes que son mis amigos me la jugaron a lo grande. Organizaron una "noche de poker" para cuando yo volviera de mi último día de trabajo en la playa, y lo que me encontré cuando llegué solo se puede describir con imágenes.

Antes que nada, y para ganar tiempo, me hicieron conseguir cerveza a las once de la noche, y tuve que ir cargando con ella desde mi casa en bicicleta hasta la otra punta de Jerez, donde era "el poker". Yo ya llegaba de muy mal humor (por no decir otra cosa) porque a ver si no habían tenido tiempo ellos de comprar la cerveza durante todo el día, y cuando entré por la puerta me encontré con una banderita de Burundi y una nota que decía algo así como "pasa a la cocina, ponte el disfraz y entra en el salón". Efectivamente, en la cocina, aparte de mucha cerveza, había una especie de disfraz de explorador, que me puse en medio de una confusión máxima. En el salón, a oscuras, sonaba música africana, y cuando abrí la puerta y encendí la luz me encontré un panorama tal que así...


Sí amigos, muchos de mis mejores amigos se habían currado una fiesta sorpresa para mi y yo no me había enterado de nada; ni poker ni nada. Ataviados con sus mejores galas y con monito incluído, entre africanos, cubanos, romanos o qué sé yo, me hicieron pasar una noche maravillosa, en la que yo era el explorador que llegaba al África profunda. Por cierto, que nadie se ofenda con lo del colonizador y la tribu, iba con la mejor intención.


Ya lo decía el otro día, y lo vuelvo a repetir: os voy a echar de menos, malditos. También me faltaron algunos personajillos más por aquí, pero es que están a unos cuantos kilómetros de distancia, no pudo ser. Una vez más, muchas gracias a todos, me hizo mucha ilusión. Ya me queda poco tiempo por aquí. Hasta pronto.


miércoles, 29 de agosto de 2012

Tiempo de despedidas

Se acerca el momento de irme, y como es lógico, ya se van produciendo las primeras despedidas. Unas las hice hace ya meses, como las de Abel, Lidia o mucha otra gente más lejana. Otras han sido hace apenas unos días, como la de mi hermano Gonzalo, Thomas, Víctor o Francis con su aparición sorpresa-estelar. Y todas las que me quedan por llegar...

El caso es que estaré mucho tiempo sin ver a mucha gente a la que quiero y la que echaré mucho de menos, y eso me pone mal por momentos. Pero es lo que he elegido, y estoy seguro de que merecerá la pena. Total, un año pasa bastante deprisa.

Quiero dedicarle esta entrada a toda esa gente a la que quiero y echaré de menos, que ya saben quiénes son. Los que no salgan en las fotos no es porque no formen parte de ese grupo, sino porque no quiero convertir esto en un álbum de fotos improvisado. Gracias a todos por estar ahí.






Etc, etc, etc.

viernes, 10 de agosto de 2012

Quedada Erasmus improvisada


Efectivamente, este ha sido el motivo de mi desaparición del mundo bloggero durante tanto tiempo. La gran cantidad de trabajo últimamente y, principalmente, la visita que he recibido estos días han sido los "culpables" de mi larga ausencia. Mis tíos desde Jaén, Ángel desde Linares (México), Almu y Marina desde Madrid, y Carlos desde Dos Hermanas, me han tenido bastante distraído durante casi una semana que ha dado para mucho.

Grupo Erasmus montpellieriano en el fotocol de Comedia

Una divertida noche de fiesta en el mítico Comedia jerezano; días de playa en El Puerto, Chiclana o El Palmar; visitas turísticas diurnas y nocturnas por Jerez y Cádiz, con bañito incluído; rutas gastronómicas por los bares del lugar; interminables charlas de todo tipo; y buenísima compañía a la que sumar la de personajes variopintos como Jonás, Mario, Fran, Gabi, Chivu y Belén.

Grupo al completo en el mismo fotocol

En definitiva, unos días que me han servido para desconectar (que no descansar), cargar las pilas y afrontar el poco o mucho tiempo que me queda por aquí con más optimismo. Pienso aprovecharlo al máximo, lo tengo muy claro.

Puesta de sol playera

Acabando, que muchísimas gracias a todos, en especial a Ángel (con perdón de los demás), por el gran esfuerzo que hizo para poder estar unos días juntos. Espero que no pasen otros cuatro años para que volvamos a vernos. Hasta pronto.

Ángel, ¡eres la mamada!

miércoles, 11 de julio de 2012

Félicitations Déb et Pierrick!!


Aujourd’hui je voulais laisser une dédicace spéciale aux amoureux : Déborah et Pierrick.


Samedi dernier vous avez signé votre amour dans un magnifique mariage où vous étiez entourés par beaucoup des gens qui vous aiment dans un des jours les plus importantes de vos vies. Malheureusement, je n’ai pas pu assister à cet événement à cause du travail, mais vous pouvez être sûr que j’ai beaucoup pensé à vous.

Je vous souhaite plein de joie et bonheur pour cette nouvelle étape qui vient de commencer ; et j’espère pouvoir vous voir très bientôt. Merci beaucoup pour tout ; vous me manquez, famille roannais. Gros bisous !!


sábado, 30 de junio de 2012

Ça fait déjà 4 ans...


Effectivement, ça fait déjà quatre ans que j’ai fini mon année Erasmus, que je suis parti de Montpellier. Le 30 juin 2008, le lendemain de la victoire d’Espagne à l’Euro 2008, j’ai laissé la ville où j’ai peut être vécu la meilleure année de ma vie; ma première année à l’étranger, une année plein de bonheur, des voyages et des nouvelles amitiés, expériences et apprentissages

C’est bizarre, mais je ne suis jamais retourné. J’ai eu l’occasion plusieurs fois, mais je n’ai pas voulu. Comme il dit le auteur espagnol Joaquín Sabina, « À Comala j’ai compris qu’il ne faut pas essayer de retourner à l’endroit où tu as trouvé la joie ». Il peut sembler contradictoire, mais je suis tout à fait d’accord avec lui ; maintenant je lui comprends. Peut être, je ne vais jamais retourner là-bas, peut être je préfère garder ce souvenir d’il y a quatre ans. Ou peut être on va se retrouver dans ce « Rendez-vous dans 10 ans » que je vous ai proposé il n’y a pas longtemps.

Bref, la question c’est que je suis carrément content seulement de savoir que je peux toujours compter sur beaucoup des amis que j’ai fait pendant cette année, même quelques uns que n’ai plus vu depuis ce jour là.

Comme on dit en Espagne, « il vaut mieux tard que jamais », donc je dois vous dire un gros « Merci » à tous ces gens qui avez fait partie de cette année inoubliable. Merci beaucoup pour tous ces moments ensemble, j’espère vous revoir n’importe où. À bientôt !!


domingo, 17 de junio de 2012

Odisea en el Paraná

Hoy os traigo una bonita historia que viví de primera mano hace ya más de siete meses (parece que fue ayer), y que escribí en mi cuadernito de viaje en alguna de mis idas y venidas a Sevilla, en aquellos tiempos antes de que Wert hiciera de las suyas e impugnara las oposiciones. Aquí os la dejo, tal y como la escribí aquel día de invierno.

Monumento a la bandera, en Rosario

Martes 8 de noviembre de 2011. Rosario, provincia de Santa Fe (Argentina). Me encontraba visitando a mi querida Luciana y a su encantadora familia, hasta que tuvimos la genial idea de hacernos una ruta en canoa por el imponente Río Paraná. Para poneros en situación, el Río Paraná, que atraviesa Rosario, es uno de los más grandes de Sudamérica, tanto que parece ser que tiene alrededor de 60 kilómetros... ¡de anchura! De hecho, cuando te das un paseo por Rosario y lo miras, lo que ves a lo lejos en el horizonte no es la otra orilla, sino pequeñas islas que asoman en el medio del río.

Pues bien, ese día Flor, la hermana de Lu, nos propuso salir con la canoa de un amigo para atravesar el Paraná hasta la primera isla, la Isla Verde, la que se ve en el horizonte, para allí poder disfrutar de un agradable picnic. "Un plan maravilloso", pensé, "esto sí es turismo alternativo". Y vaya si lo fue...

Lu y yo, en mi versión obesa, con la Isla Verde de fondo

El único problema era que la canoa era para dos personas, así que el plan era que Flor y yo la sacaríamos del puerto y remaríamos río arriba para buscar a Lu, que nos estaría buscando en una playita escondida. A partir de ahí nos iríamos turnando para poder disfrutar del paseo por igual. Los problemas siguieron cuando cómo bajaba el río. Lo hacía con una fuerza impresionante, ya que ese día pronosticaban tormenta para la tarde.

Llenos de motivación, sacamos la canoa y nos pusimos a remar río arriba, hasta encontrarnos con la grata sorpresa de ver a Lu encima de un pantalán, con las escaleras que bajaban directamente al río, con el consiguiente peligro de parar allí en medio y ser arrastrados hasta Buenos Aires o más allá. Aún no sé cómo lo hicimos, pero la recogimos, y de ahí comenzamos a atravesar el río, siempre en diagonal y contracorriente para poder llegar a una de las playitas que había en la Isla Verde, a unos cuantos kilómetros.

Al llegar, comimos unos suculentos bocadillos mirando con envidia a varios grupos de jóvenes que preparaban asado, y nos dimos un bañito para relajarnos. La verdad, un pequeño paraíso muy cerca de la gran ciudad.

Desde la Isla Verde

No sé si fue por la energía de los bocadillos o por qué, pero nos vinimos arriba y decidimos plantearnos un reto: rodear la isla río arriba para seguir atravesando el Paraná y llegar a la siguiente isla, un poco más alejada. Parecía factible, así que nos lanzamos. Ahora Flor descansaba, Lu remaba (poco) y yo también, dirigiendo desde atrás. Comenzamos a intentar remontar el río, pero al ver que no avanzábamos, Flor se cambió por Lu. Aquí mejoró la cosa hasta que llegamos a un lugar fatídico, una especie de punta que creaba una corriente que te arrastraba al medio del río, y de ahí hacia atrás. Hasta tres veces nos pasó esto, hasta que, a la cuarta, lo conseguimos pasar. Mientras, había dado tiempo a que una pareja de metrosexuales hipertrofiados nos adelantaran casi sin aumentar su frecencia cardíaca, aunque lo más grave fue una señora de unos sesenta y tantos años que también nos adelantó como si nada. Muy triste.

Tras esto, seguimos rodeando la isla río arriba hasta llegar con mucho esfuerzo al punto "más alto". Llenos de euforia empezamos a celebrarlo sin darnos cuenta de que la corriente nos arrastraba con demasiada fuerza río abajo. Resultado: acabamos atrapados entre las ramas de un árbol caído que nos frenó, y del que nos costó mucho salir. Incluso una lancha se nos acercó a ver si necesitábamos ayuda con cara de "estos pelotudos no sobreviven hoy...". Tras deshacernos del árbol, nos dejamos llevar hasta la isla esperada, donde reposaban los metrosexuales, la señora, y alguna gente más. Nos comimos una manzana cada uno, y nos dimos un merecido descanso.

Los tres suicidas, en la segunda isla, con la Isla Verde detrás

Estábamos bastante cansados ya, pero decidimos salir cuanto antes, ya que empezaba a nublarse y el río a revolverse más, y no queríamos que cayera la noche. "Solo" había que remontar el río hasta la punta de la primera isla, y de ahí atravesarlo aprovechando la corriente pero sin dejarnos llevar demasiado, paralelos al puente, para dejar a Lu en el mismo sitio y luego volver al puerto como si nada. Empezamos bien, con Flor y yo remontando, y una vez que comenzamos a atravesarlo, se puso Lu. Como dije, solo había que dejarnos llevar sin pasarnos, pero aún no me explico cómo hacía Lu para, o bien remar contra la corriente, o bien hacer preguntas rocambolescas para no remar, con lo que crecía mi agobio, ya que estábamos en medio del río, con una corriente bestial y sin chalecos salvavidas. Creo que nunca fuimos realmente conscientes del peligro que habría sido volcar...

Estampa en el Paraná

A todo esto, nos pasaron dos barcos enormes a poca distancia, los cuales hicieron unas olas bastante "divertidas", además de que había un barco de la prefectura (policía marítima), que si nos hubiera visto se nos cae el pelo y el bolsillo. Total, que al final Flor volvió a remar y entre los dos conseguimos dejar a Lu en una playa chunga y volver a puerto. Justo antes, los hipertrofiados hormonados nos volvieron a pasar como si nada, mientras se echaban agua con los remos. Al final, por cierto, casi me desmayo guardando la canoa, y volví a casa con la espalda, hombros y brazos a punto de reventar, y echando espuma por la boca.

Más tarde, efectivamente, cayó un tormentón impresionante, con granizos incluídos, que disfrutamos en casa comiendo pizza y bebiendo cerveza en buena compañía... Chufo y Batata eran, ¿no?

Para concluir con Rosario, también tuve tiempo de dar un bonito y caluroso paseo turísitico (efecto gamba incluído), comer un rico asado en familia y fotografiarme en un stand de Andalucía en una especie de feria de culturas del mundo.

Andalucía te quiere... ¡también en Rosario!

Me quedé con ganas de más, así que tendré que volver. Muchas gracias a todos, en especial a Lu, que aunque te de mucha caña, ya sabes que es desde el cariño... ¡Hasta pronto, Paraná!

Bonitas caras tras el palizón... ¡Mil gracias por todo!

lunes, 4 de junio de 2012

Una visita muy especial

El motivo de mi ausencia por estos lares en las últimas semanas ha sido este, o mejor dicho, ella. Efectivamente, he tenido la inmensa suerte y alegría de disfrutar de la visita de esta personita tan especial: Mer.

Han sido unos días de viajecitos y paseos plagados de momentos mágicos, que me han hecho volver a lugares tan lindos como Madrid, Arcos, Ronda, Córdoba o Sevilla, y que me han redescubierto muchos rincones de la bella ciudad de Jerez. Mil gracias por hacerme sentir tan vivo otra vez, aunque solo hayan sido unos días. Te voy a echar de menos, pequeña...


martes, 1 de mayo de 2012

Rendez-vous à Montpellier dans 10 ans?


Ça fait plus ou moins 2 ans de la première fois que j'ai écouté la chanson de Patrick Bruel « Place des Grands Hommes ». Cette chanson parle d’un group d’amis qui font rendez-vous dix ans après de s’avoir vu par la dernière fois, et le protagoniste se pose plein de questions par rapport à ses amis. C’est une chanson très émouvante pour moi et depuis ce jour là, à chaque fois que je l’écoute, je réfléchi: Est-ce qu’il serait possible de faire la même chose? Et puisqu’un jour, à la fin de l’Erasmus, on a parle de faire rendez-vous un 1er mai, aujourd’hui je me suis proposé de créer cet événement pour se voir 10 ans après notre Erasmus à Montpellier.




Bien sûr, personne ne peut pas savoir où sera en 2018, mais je veux faire cela comme concept symbolique. On peut mettre cette date, le 1er mai 2018, à midi à la place de la Comédie, et on verra s’il y a quelqu’un ce jour là. Possiblement, il y aura personne, peut être il y aura une seule, mais on peut se permettre rêver un peu en cette époque difficile…





Peut être cela servira à rien, mais si ça sert au moins à nos rappeler des jolis souvenirs, ça sera bien justifié. Bonne chance et bonne vie à tous!! On se voit en 2018?



Patrick Bruel - Place des Grands Hommes

On s'était dit rendez-vous dans 10 ans

Même jour, même heure, même pomme

On verra quand on aura 30 ans
Sur les marches de la place des grands hommes

Le jour est venu et moi aussi

Mais je ne veux pas être le premier
Si on avait plus rien à se dire et si et si
Je fais des détours dans le quartier

C'est fou qu'un crépuscule de printemps

Rappelle le même crépuscule qu'il y a 10 ans
Trottoirs usés par les regards baissés
Qu'est-ce-que j'ai fais de ces années?

J'ai pas flotté tranquille sur l'eau?

Je n'ai pas nagé le vent dans le dos
Dernière ligne droite, la rue Souflot
Combien seront la 4,3,2,1...0?

On s'était dit rendez-vous dans 10 ans

Même jour, même heure, même pomme
On verra quand on aura 30 ans
Sur les marches de la place des grands hommes

J'avais eu si souvent eu envie d'elle

La belle Séverine me regardera-t-elle?
Eric voulait explorer le subconscient
Remonte-t-il de la surface de temps en temps

J'ai un peu peur de traverser l'miroir

Si j'y allais pas j'me serais trompé d'un soir
Devant une vitrine d'antiquité
J'imagine les retrouvailles de l'amitié

"T'as pas changé, qu'est-ce que tu deviens ?

Tu t'es mariée, t'as trois gamins
T'as réussi, tu fais médecin
Et toi Pascale, tu t'marres toujours pour rien ?"

On s'était dit rendez-vous dans 10 ans

Même jour, même heure, même pomme
On verra quand on aura 30 ans
Sur les marches de la place des grands hommes
J'ai connu des marées hautes et des marées basses
Comme vous, comme vous, comme vous
J'ai rencontré des tempêtes et des bourrasques
Comme vous, comme vous, comme vous

Chaque amour morte a une nouvelle, a fait place

Et vous, et vous et vous
Et toi Marco qui ambitionnait simplement être heureux dans la vie

As-tu réussi ton pari!

Et toi Francois, et toi Laurence, et toi Marion
Et toi Gégé et toi Bruno, et toi Evelyne

Et bien c'est formidable les copains!

On s'est tout dit, on s'sert la main
On ne peut pas mettre 10 ans sur table
Comme on étale ses lettres au Scrabble

Dans la vitrine je vois le reflet

D'une lycéenne derrière moi
Si elle part a gauche, je la suivrai
Si c'est a droite attendez-moi!
Attendez-moi! Attendez-moi! Attendez-moi

On s'était dit rendez-vous dans 10 ans

Même jour, même heure, même pomme
On verra quand on aura 30 ans
Si on est d'venue des grands hommes
Des grands hommes
Des grands hommes