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miércoles, 30 de octubre de 2013

Mariano Rajoy, futbolista y algo más


Mis alumnos son unos cracks, pero este de 1º de ESO lo es más aún. Resulta que para la asignatura de inglés tenían que inventarse un "avatar" a partir de recortes de periódicos y revistas, acompañándolo de una descripción detallada de dicho personaje. Aquí tenéis la creación de mi alumno, llamada "Merajo":


Lo mejor no es la imagen en sí, una mezcla entre Messi y Rajoy (de ahí su nombre), sino la descripción del susodicho. A continuación, el trabajo completo y la transcripción en inglés de las características de este ser tan peculiar:



"Merajo is small, fat and ugly.

He has got black short hair, brown eyes and big nose.

He's serious, lazy and silly".


Chaval, ¡te has ganado un positivo en mi asignatura!

jueves, 12 de septiembre de 2013

Ana Botella y su intachable inglés estuvieron en Jerez...


Últimamente se está armando mucho revuelo con las magníficas demostraciones del nivel de inglés de Ana Botella, alcaldesa a dedo de Madrid, con su ya mítica frase "a relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor", entre otras perlas. Esto me ha traído a la memoria un cartel "blilingüe" que encontré en un hotel del que prefiero preservar su nombre por respeto (aunque ellos no demuestren mucho respeto por sus clientes anglófonos escribiendo esto).

El cartel o nota informativa que os muestro a continuación es totalmente verídico, está en el gimnasio de dicho hotel, y nos da una serie de instrucciones de uso de las taquillas, que como todo el mundo sabe, también se dice "taquillas" en inglés. No es la única patada en la boca del estómago que recibe la lengua de Shakespeare en apenas medio folio, pero el resto os dejo descubrirlo a vosotros mismos. Así que sin más, aquí tenéis tan preciado documento para el deleite (o depresión) de todos ustedes. A lot of graces, gente:




Por lo tanto, podemos decir que se confirma: Ana Botella trabajó como traductora en este hotel en Jerez. He aquí la transcripción, que puede hacer sangrar los ojos a los lectores más sensibles:

Nota informativa dirigida a los/as clientes/as Spa Hotel            .

Las taquillas de este departamento son de uso comunitario.

Se ruega no dejar pertenencias dentro de las mismas o llevarse las llaves.

Puede solicitar una llave de taquilla en la recepción del Spa.

Muchas gracias por su colaboración.


Informative note directed to the clients Spa Hotel              .

The taquillas of this department are of use comunitario.

Pray not leaving belongings inside the same or carry the keys.

It can request a key of taquilla in the reception of the Spa.

A lot of graces by his collaboration.

jueves, 29 de agosto de 2013

Pollos


Cuando vas recorriendo la geografía española te puedes encontrar carteles de este tipo, ante los que no sabes si hay una salida en la autovía específica para una pollería o que, efectivamente, hay una localidad que se llama de este modo. Pues sí, me la encontré hace unas semanas mientras atravesaba España, concretamente en la provincia de Valladolid, y se trata de un pueblo de alrededor de 800 habitantes. Que nadie se ofenda porque no es mi intención, al contrario, más bien compartir la simpatía del momento en que me vi este cartel.


Y con esta historia me he acordado de un momento mítico del Prícipe de Bel-Air, que no hablaba de pollos si no de pavos, pero da igual. ¡Grande Carlton! Aquí os lo dejo:



miércoles, 20 de marzo de 2013

Enigma burundés

Hoy seré breve, no me voy a explayar demasiado. Simplemente os dejo un pequeño enigma burundés: En la siguiente foto hay dos personas, ¿dónde está la segunda? Os dejo una pista... ¡Hagan sus apuestas!


miércoles, 18 de julio de 2012

¡Feliz verano!

Entre tantas malas noticias con las que nos bombardean día tras día, creo que a veces no está de más pararse un rato y sonreír. Hoy os traigo un pequeño artículo de Almudena Grandes en el que nos invita a ser felices y optimistas, al menos durante este verano. Luego, ya veremos...


Feliz verano

Es el tiempo de la felicidad. Apúrenlo y no piensen en el invierno que nos espera.

Hay muchas cosas buenas que salen gratis. Pasear por la mañana temprano, cuando el sol es tierno, tímido como la brisa que coquetea con las hojas de los árboles. Caminar de madrugada por calles tan llenas de gente como en los mediodías del invierno, para asombrarse de la euforia silenciosa de las parejas que se besan en los bancos, o apoyadas en los pilares de las plazas porticadas. Los que viven cerca del mar lo tienen fácil, pero también es una fiesta meter en una tartera la comida prevista para consumir en casa, despacharla sobre una manta, en la hierba de algún parque, y tumbarse después a la sombra. Asistir a los conciertos de las bandas que suelen tocar en quioscos de parques y plazas mayores los domingos por la mañana. Y frecuentar las bibliotecas públicas, mientras duren.

Hay muchas cosas buenas que salen muy baratas. Una botella de vino para beberla despacio, en casa, al atardecer y entre amigos. Un buen libro de bolsillo, que proporciona una emoción que dura más que el vino y cuesta casi lo mismo. Un cine de verano, el lugar ideal para hacer manitas. Una ración de ensaladilla rusa y dos cañas, en la terraza de un bar cualquiera, antes o después del cine de verano. Enamorarse es un milagro todavía más barato, tan caro que, sin embargo, no se puede fabricar.

El verano es el tiempo de la felicidad. Apúrenlo y no piensen en el invierno que nos espera. Porque nuestros abuelos lo tuvieron muchísimo peor que nosotros y si no hubieran vivido, si no hubieran sabido disfrutar de la vida, si no se hubieran enamorado en tiempos atroces, nosotros no estaríamos aquí. Si existe una cosa que sabemos hacer bien los españoles es ser pobres. Lo hemos sido casi siempre, pero eso no nos ha hecho más desgraciados, ni más tristes que los demás. Recuérdenlo y sean felices, porque la felicidad también es una forma de resistir.

sábado, 23 de junio de 2012

Razonamiento Rajoy

En este día en el que toda España estará pendiente del partido España-Francia (que por cierto, nos va a eliminar y posteriormente ganar la Eurocopa), me parece importante mostraros una imagen que os va a permitir comprender muchas cosas de este gobierno. ¡Feliz noche de San Juan!


martes, 8 de mayo de 2012

Encuesta sobre Wert

Cuando hace unos meses propuse la encuesta para castigar a Wert, no me podía ni imaginar los acontecimientos que vendrían más adelante, como los recortes en Educación o la impugnación de las oposiciones. Si lo hubiera sabido, seguramente los posibles castigos habrían sido bastane más crueles, para equipararlos a su crueldad y cinismo.

Hoy quiero cerrar y olvidar este tema para poder quitar ya la encuesta, que ya va siendo hora, por lo que la recuerdo para el que no la viera. En dicha encuesta, justo después del cambio de temario, si no recuerdo mal, planteaba a los lectores del blog la siguiente pregunta: ¿Qué castigo se merece mi "amigo" Wert, Ministro de Educación, Cultura y Deporte, por reírse de todos nosotros? El pueblo habló con más participación de la habitual (26 votos), y estas fueron sus respuestas:
- Con 11 votos (42% del total), triunfó la idea de que lo mejor sería "Ser abandonado en la isla del Peregil con un cortauñas y cuatro billetes del Monopoly". Habría sido bonito verlo en esa situación.
- Muy cercano, con 10 votos (38%), la gente propuse que lo ideal sería "Estudiarse todo el temario de oposiciones de educación física (es Ministro de Deportes) y presentarse como uno más. Si suspende, al paro para toda la vida". Esto habría sido interesante, ya que al impugnar las oposiciones se habría quedado con cara de tonto, como muchos de nosotros.
- Más abajo, encontramos a cinco personas realmente crueles (19%), que le desearon "Escuchar la discografía completa de Justin Bieber hasta que le explote el cerebro". Se lo merece.
- Por último, con 3 votos (11%), hubo lectores que opinaron "Que sea Decreto Ley poder mearle y/o escupirle en la cara si te lo encuentras por la calle". Aunque no sea Decreto Ley, creo que todos deberíamos hacerlo, al menos una vez.

En fin, sea como fuere, dice mucho y muy mal de nuestro país que este impresentable sea el Ministro de Educación, Cultura y Deporte; un individuo que le da más importancia a los toros o a la Iglesia que a la Educación o a la Ciencia (ya ni siquiera existe ese Ministerio). Así nos va...


viernes, 27 de abril de 2012

Risas y más risas en "La Semana más Larga"

Por fin salgo del ostracismo después de dos días sin escribir, y como no podía ser de otra manera, tengo que hablar del programa de "La Semana más Larga" del pasado miércoles. No he querido escribir antes porque estaba esperando a que colgaran el vídeo en la web del programa, y ¡ya lo tenemos!


Bien, como decía, tuve la inmensa suerte de participar en el programa como castigado de la semana, siendo caracterizado en uno de los integrantes del grupo Kiss, por aquello de que a Pilar Rubio le va el rollo heavy. Así que ahí estuve, siguiendo el programa en primera línea, hartándome de reír, y todo gracias a un simple mensaje enviado por Abel. Vaya regalos originales que hacen algunos...

Y solo puedo tener buenas palabras hacia todo el equipo, una gente muy humana, atenta y simpática. Todos: el equipo de maquillaje, estilismo, producción, la banda de música, Ana, Claudina, José Mari, Valérie, Pilar, Manu, etc. Muchas gracias por todo y enhorabuena por el programa, que os lo curráis un montón y hacéis feliz a muchísima gente dentro y fuera de Andalucía. ¡Seguid así!




miércoles, 25 de abril de 2012

Castigado...


Efectivamente, estoy castigado. No sé si me habré portado mal o qué, pero mañana miércoles por la noche tendré el honor de ser el castigado de la semana en el maravilloso programa de humor de Manu Sánchez, "La semana más larga", emitido en Canal Sur 2 Andalucía.


Para el que no lo conozca, es un gran programa conducido por este genio de Dos Hermanas y empezará a eso de las 22h15, en directo. El "castigado" es un asistente como público un tanto especial, ya que lo disfrazan de cualquier cosa relacionada con alguna de las noticias más destacadas de la semana, y este caso me va a tocar a mi. Todo gracias a mi querido amigo Abel, que me ha hecho este regalo para levantarme el ánimo.

En fin, al menos me queda el consuelo de que tendremos a una invitada muy especial... ¡No os lo perdáis!


jueves, 1 de marzo de 2012

Jerez-Salta: La historia más larga jamás contada

Señoras y señores, ha llegado el momento de narraros la verdadera historia de cómo llegué a Salta desde Jerez. Intentaré no extenderme demasiado, pero ya sabéis que la brevedad no es una de mis virtudes cuando escribo.

Bien. Todo comenzó el pasado jueves, hace ya una semana, cuando, después de pasar la mañana preparando la maleta, puse rumbo a Sevilla en mi archiconocido tren de Media Distancia, en este caso en el de las 19h48 de la tarde. La explicación a esto es que el viernes por la tarde tenía academia, pero no iba a ir con la maleta, así que me fui la noche de antes para que mi hermano pudiera recogerme en la estación, pasadas las 21h00. El viernes por la mañana me fui al centro de Sevilla a dar una vuelta y hacer algunas cosas, y ya me quedé en la zona de San Bernardo donde me comí un bocadillo brutal de cochinillo, carne mechada, queso fundido y salsa gaucha, por el módico precio de 1,90 euros. Muy dietético, lo sé.

Sevilla, España

Por la tarde fui a la academia, y nada más salir me estaban esperando mi hermano y su novia con mi maleta, para cenar rápido y llevarme a la estación de bus, pues a las 23h15 me esperaba la maravillosa noche en el Socibus de aterciopelados asientos, como dije la otra vez. Por suerte o por desgracia llegó antes de lo previsto, a las 5h20 de la mañana del sábado, lo que me fastidió porque estuve pasando frío en el metro hasta las 6h00 que salía el primero. De todas formas me dio tiempo a hacerme amigo de un portugués pureta que estaba bastante perdido.

Total, llego a Barajas a eso de las 7am y me voy directo a facturar, aunque mi avión era a las 10h30. Me voy hacia American Airlines, me atiende una argentina simpática, me da una declaración de esas de las aduanas para que la rellene y me pongo en la cola. Todo sorprendente y maravillosamente bien, ningún problema. Bueno, sí, uno pequeño. Como en los viajes en los que pasas por EEUU y Bolivia hay que ser previsor, decidí que había que envolver la maleta en plástico, pero como la crisis nos azota a todos, decidí hacerlo por mis propios medios: compré film transparente y cinta aislante, y ahí que lo envolví, que parecía que a mi maleta se la iba a comer Ella-Laraña. Cuando Alisson, la chica del mostrador, vio eso, se le quedó una cara mezcla de incredulidad y simpatía, y me dijo que con eso no podía pasar porque solo se puede envolver en los puntos oficiales del aeropuerto. Nada, que te sacan el dinero sí o sí, así que pasé de gastar dinero, quité el plástico y así la mandé.


Para hacer tiempo me puse a rellenar lo de la aduana estadounidense, y me preguntaban si llevaba comida. Yo llevaba algo de jamoncito y lomo, pero como no quería que algún americano se diera un festín a mi costa, fui a preguntarle a mi coleguita argentina y me dijo que pusiera a todo que no, porque si no "goodbye jamon!". Poco más, pasé el control sin problemas y me fui a dormitar a un banco delante de la puerta de embarque mientras cargaba la batería del móvil en el mostrador de una compañía aérea israelí. Totalmente taleguero.
Llegó el momento de embarcar y... ¡oh, sorpresa! "Control aleatorio de seguridad". Efectivamente, me llamaron por megafonía para hacerme un control de seguridad "personalizado" por unos policías americanos, como no, y me imagino que como estaban aburridos, tenían ganas de joder, y no me encontraron nada, me dijeron que no podía viajar con la cinta aislante en el equipaje de mano porque era un elemento peligroso... Y yo, "What??", con cara de poker. Todo para nada, porque al final lo dejé igual y me monté con eso. Eso se llama paranoia y aburrimiento extremos.

Bien, vamos a ir acelerando que se me va de las manos. Me monto en el avión, todo perfecto, fila central, y viaje en plan animal primitivo movido por meros instintos: dormir, despertarse para comer o beber lo que me pongan por delante, seguir durmiendo, y vuelta a empezar. Así durante las diez horas que duró el vuelo, acompañado magníficamente por mi almohadita inflable salvadora de los chinos. Llego a Miami a las 14h00 hora local (20h00 en España), casi una hora para pasar el control de pasaportes donde me ponen el sellito después de tomarme todas las huellas dactilares y hacerme una foto (esto lo hacen a todo el mundo), y me dirijo hacia fuera.

Miami Beach, Estados Unidos

Todo bien, recojo mi maleta y la llevo a otro control, porque en EEUU aunque solo hagas escala tienes que volver a pasar la maleta por otro control. Termino todo esto, miro la hora: las 15h15. Me acerco a una señora que trabajaba allí pero no sé muy bien de qué, le pregunto alguna absurdez, y no sé cómo me acaba diciendo que si quiero me puedo ir a Miami a darme una vuelta. ¿Cómo? ¿A Miami? Por supuesto me emocioné al momento, me fui a información y me dijeron que, efectivamente, si quería me podía ir del aeropuerto, pero que ni se me ocurriera perder el avión porque se liaba el taco gordo, sobre todo porque yo estaba ahí con visa de tránsito, ni siquiera de turista. Sin dudarlo cogí mi mochila y me fui a la parada del bus sin tiempo que perder, ya que salía uno a las 15h30 hacia Miami Beach, ¡qué chulería! Pagué los cinco dólares del billete de ida y vuelta, y para allá que me fui.

Miami Beach, Estados Unidos

Me bajé en la punta de South Beach, al final del todo, y de ahí me fui directo a la playa, a tirarme en la arena como un perro y a mojarme los pies en el mar. ¡Genial! Ahí me quedé un rato, observando a la gente, y solo se escuchaba hablar español. Empecé a caminar por la orilla, dirección norte, viendo como a un mini niño negrito lo perseguían una bandada de gaviotas ante las risas de sus padres, y al cabo de un rato me salí de la playa para seguir por el paseo marítimo. Eso era un espectáculo: coches de lujo y estrambóticos, hoteles espectaculares, fiestones a las cuatro de la tarde, una señora comiendo con un loro en el hombro, y lo que más me sorprendió, casi todos los tíos y tías estaban realmente buenos, excepto algunos típicos casos de obesidad mórbida. Además, también tuve la suerte de confirmar que los policias hiper gordos devoradores de donuts... ¡existen! Seguí mi paseo por Espanola Way, Washington Avenue y Lincoln Road, haciendo fotos a todo, anonadado. Y eso de las 19h30 me monté en el bus de vuelta al aeropuerto, que no era plan de especular con la hora, ya que mi vuelo era a las 22h30. Algunos os sorprenderéis con mi previsión, ¡estoy madurando!

Miami Beach, Estados Unidos

Llego con tiempo de sobra y me dirijo al control de rayos, donde te hacen sacarte literalmente todo de los bolsillos, papeles incluidos, los zapatos por supuesto, y te hacen pasar por uno de esos escáneres modernos que parecen la máquina de Steve Urkel y que te desnudan. De locos. Para colmo de mi caraja, me voy olvidándome de un pequeño detalle: mi cinturón-riñonera donde llevaba el pasaporte, la cartilla de vacunación y todo mi dinero. ¡Muy bien chaval! Así que volví, se lo dije a una policía y tras "interrogarme" para que le demostrara que era mío, me lo devuelve.
En la puerta de embarque, otra anécdota digna de señalar: una señora deja una bolsa de plástico con flores horrorosas junto a un panel con los horarios de vuelos. Pensé que volvería, pero parece ser que su caraja era equiparable a la mía y se la olvidó. Al cabo de un rato aparece una policía bastante absurda y empieza a acercarse con aire desconfiado a la bolsa, sin tocarla, y diciendo por el walkie que había un "objeto sospechoso" y pidiendo refuerzos. Más de un cuarto de hora así (cosa que agradecí porque me distrajo un rato, era cómica la situación), hasta que apareció otro policía, este con un perro, al que intentaban hacer olfatear la peligrosa bolsa de flores, pero que pasaba del tema más que Paqurrín de trabajar. Ahí, viendo que no había nada de peligro, agarraron la bolsa, sacaron las cosas en plan peliculero y lo tiraron todo a un cubo de basura; por desgracia no pude ver lo que contenía dicho artefacto diseñado por el mismísimo Satanás.

Tras esta absurda y surrealista escena, me da por mirar las pantallas de mi puerta de embarque y veo algo preocupante: decía "destino La Paz-Santa Cruz de la Sierra", a lo que pregunto a una azafata que me confirma que el vuelo no iba directo a Santa Cruz, sino que paraba en La Paz también, aunque sin tener que bajarnos. Nada, otra escala más. Por suerte, estos vuelos fueron otro calco al anterior, con el conocido rito de dormir y comer, aunque en este caso me perdí el desayuno del segundo vuelo porque no me desperté al escuchar a las azafatas pasar, ya el domingo por la mañana.

Cordillera de los Andes desde el avión

Bien, ya estamos en el domingo por la mañana. La verdad es que soy bastante hartible, lo reconozco. Seguimos. Me bajo del avión y me dirjo al control de pasaportes donde había una, sí, solo una persona trabajando. La cola se hace interminable y a pocos metros veo con dos lagrimones como anuncian la partida un vuelo a Salta. Paso el control, cojo mi maleta y me salgo del aeropuerto. Se acabaron los aviones, ahora tocaban los autobuses, ¡mucho mejor! Llamo por teléfono a un contacto en Santa Cruz pero ninguno de los números me sirven, así que rápidamente cambio unos cuantos bolivianos y pesos argentinos y me dirijo hacia la ciudad bajo una lluvia torrencial. Objetivo: intentar llegar a la frontera antes del anochecer para poder cruzarla y montarme en otro bus del lado argentino, para poder llegar a Salta a mediodía del lunes. Resultado: error.

Santa Cruz de la Sierra, Bolivia

Me monto en un bus muy familiar y acogedor que me lleva hasta un cruce, donde me cambio a otro bus, que este sí, me lleva hasta la terminal de buses de Santa Cruz a donde llego cerca de las once. Allí me pongo a preguntar, y nadie me garantiza poder cruzar antes del anochecer, así que por consejo de expertos decido quedarme a echar el día en Santa Cruz, coger un bus nocturno que llegaba a las seis de la mañana a la frontera, y de ahí coger el primero a Salta. Así que no me quedó otra que dejar la maleta en la terminal (que por cierto, tenía las ruedas medio rotas) e irme hacia el centro en el primer bus que pasó. Yo, muy listo, le pregunto al chofer si iba al centro, me dice que sí y ahí me relajo. Obviamente no sabía dónde bajarme, así que al cabo de un rato le pregunto a una señora que muy amable me dice que me debería haber bajado hace un rato, que el centro está "por ahí", así que hacia "ahí" me fui yo andando, en plan vikingo.

Mercado artesanal en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia

Llegué sin muchos problemas, unos 20 minutos después, ya sin lluvia, y me puse a dar vueltas viendo el bonito centro y buscando una oficina de información turísitica que nunca encontré. Me llamó la atención que la bandera de esta ciudad es exactamente igual que la de Andalucía, ¡qué bonito! A mediodía, y después de que una gitana me echara una maldición por la que tendría mala suerte por siempre en el amor (¡chunga!), encontré un supermercado donde compré pan, agua y una mortadela con pepinillos de dudosa calidad, y me fui a la plaza 24 de septiembre a comerme un suculento bocadillo acompañado con anacardos (castañas de cajú). Esta sería una gran decisión, ya que al cabo de un rato se me sentaron al lado dos señoras, doña Celia (como ella decía, coya de La Paz), y doña Margarita (brasilera afincada en Bolivia desde hace décadas), que estuvieron más de tres horas contándome su vida, rajando de sus nueras y contándome curiosas historietas y dichos locales. Muy simpáticas, sí señor.

Santa Cruz de la Sierra, Bolivia

A eso de las 18h30 me volví a la terminal, ya que tenía mi bus a las 20h00, y todo salió sin problema, no sin antes caer otro diluvio universal. Este tramo se me pasó maravillosamente, ya que llegamos a Yacuiba (ciudad fronteriza boliviana) a las seis de la mañana, y me pasé todo el camino durmiendo, literalmente. Allí llegamos a una estación bastante rústica, me fui en taxi hasta la frontera (había unos 7 km), y en la aduana pasé sin problemas a Pocitos, del lado argentino. Otro sellito, y p'alante. Ahí, mi cuerpo empezó a resentirse, pero aún así me fui andando hasta la terminal de bus que supuestamente estaba "a tres o cuatro cuadras", cuesta arriba, con las ruedas rotas, y a bastante más de la distancia prometida. A las 8h30 más o menos llegué, me senté en un banco y esperé hasta las 9h30 a que llegara mi bus, este sí, a Salta, a donde llegaría a eso de las 15h00. Para morirse. Por suerte, otra señora, doña Norma, se me sentó al lado y también me dio conversación hasta que llegó mi bus. Para cuando yo estaba montado, ella ya estaba charlando con otra señora que se le había sentado al lado. Un personaje esta señora.

Terminal de Yacuiba, Bolivia

Y este viaje final fue el peor de todos, sin duda. Yo ya estaba psicológicamente hundido después de tantas horas de viaje y tres noches sin dormir en una cama. Además, para probar mi fuerza mental, nos hicieron tres controles fronterizos. En dos de ellos nos hicieron bajar del bus, sacar las maletas y registrarlas una por una, buscando hasta en los bolsillos de la ropa. En la otra solo se subieron a mirar si había "algo extraño". Aparte, paró en todos y cada uno de los pueblos, casas, rocas y árboles que nos encontramos, y según pasaba el tiempo iban retrasando la hora de llegada, que al final la estipularon a eso de las 17h00. Yo tenía mi almohada pinchada, sin sueño, tenía un gordaco al lado, y para colmo nos pusieron una película sin sonido. Pero lo conseguí. A las 17h10 llegué a la terminal de Salta, donde estaba Mer esperando sonriente con una calor espectacular.

Salta, Argentina

Mercieron la pena las más de 96 horas desde que salí de Jerez, sí señor. Vaya odisea: viernes Sevilla (España); sábado Miami (EEUU); domingo Santa Cruz de la Sierra (Bolivia); y lunes Salta (Argentina). Y lo que he ido haciendo por aquí ya os lo contaré otro día, porque vaya novela me acaba de salir. Menos mal que iba a ser breve... Si alguno habéis llegado hasta aquí, os felicito, tenéis mucha paciencia. ¡Besos familia!

jueves, 23 de febrero de 2012

Pequeño gran favor... ¡gracias!

¡Hola familia! Hoy voy a utilizar mi blog para pediros un pequeño gran favor. No es para mi, pero como si lo fuera, porque es para mi querida Natalia, que para quien no la conozca, es una emeritense entrañable a la que tenemos que agradecer, entre otras cosas, que nos permitiera conocer que algunos tenemos el "Síndrome del viajero eterno".

El caso es que en su trabajo tiene que hacer unos cuestionarios sobre "productividad laboral, actividad física y calidad de vida" a trabajadores, ya estén dados de alta o no. Os pediría a los que estéis trabajando que le dedicáseis unos minutitos a rellenarla y os lo agradeceré enormemente, ya que Natalia echa más horas que un reloj en su trabajo. ¡Muchas gracias por vuestra colaboración!


domingo, 29 de enero de 2012

Esto es España

En esta tarde de domingo, por fin, me dispongo a transcribir unas líneas que redacté hace unos días fruto de mi desacuerdo con algunas decisiones que se toman en este país de pandereta. Decía así:

Hoy tengo que escribir sobre esto. Lo siento, no me puedo callar. El miércoles asistimos con incredulidad y estupor a una incomprensible noticia: Francisco Camps había sido absuelto por un jurado popular en el juicio por la trama Gürtel.

Cuando me lo contaron no me lo podía creer. ¿Otra vez? ¿Otra que roba todo lo que quiere y más y se marcha con total impunidad? No puede ser. La justicia (?) de este país no puede ser tan vergonzosa. El nivel de corrupción en este país no puede ser tan evidente. Pues sí, lo es, y encontramos varios ejemplos.

Últimamente asistimos asombrosamente y casi a diario a noticias y personajes de esta calaña, y lo peor es que parece que nos estemos acostumbrando: Francisco Camps y el caso Gürtel, Carlos Fabra, Jaume Matas, Rita Barberá, Iñaki Urdangarín, José Blanco, el caso Marta del Castillo, Julián Muñoz, José Ortega Cano y un largo etcétera.

Y lo mejor (o peor) de todo es que ahora resulta que está imputado el juez Baltasar Garzón, el único que se ha atrevido a esclarecer los crímenes durante el franquismo, esos mismos crímenes que algunos políticos que nos gobiernan ni siquiera han condenado décadas después. Casualmente, este señor también estaba investigando el caso Gürtel. ¿Esto es a lo que llamamos justicia? A mi, que me lo expliquen...

Y mientras tanto, lo único que nos preocupa a los españoles es sí habría que sancionar a Pepe o no, si el árbitro ayudó al Barça o quién mereció pasar a las semifinales en la Copa del Rey. Así nos va, lobotomizados por el fútbol, sin enterarnos de nada más. Pero como dicen algunos, "tenemos lo que nos merecemos", por no ir a votar, o por votar a un grupo de gente que no proponía nada en su campaña electoral ("tenemos la solución a la crisis... pero no os la decimos"), y lo poco que prometieron ya lo han incumplido, apenas dos meses después del 20-N. Esto me recuerda a un artículo bastante famoso y polémico a la vez, que publicó Jesús Sanz Astigarraga hace poco más de un año, y en el que nos preguntaba si somos idiotas.

Para concluir, que tampoco quiero aburriros, aquí os dejo unas cuantas imágenes lapidarias que todos podemos encontrar dando una vuelta por internet. Está claro que la gente está muy quemada con toda esta situación, con 5,4 millones de parados ya (y subiendo). Algún día esto tendrá que reventar por algún lado. Señoras y señores, esto es España...

Urdangarín y Camps

Camps y compañía, celebrando su absolución


Camps y compañía, celebrando su absolución

Algunos datos del gobierno de Camps en la Comunidad Valenciana

El caso Garzón


El caso Garzón


El ciclo electoral

La crisis, a todos los niveles

viernes, 23 de diciembre de 2011

¡Felices Fiestas!


¡Felices fiestas a todos, querida familia nómada! Espero que disfrutéis de estos días rodeados de vuestra gente. Y cuidadito con los excesos de todo tipo...

jueves, 17 de noviembre de 2011

Vuelta a casa...

Después de muchos días de viaje y bastantes más kilómetros, finalmente he puesto pie en Jerez de la Frontera...
Entre tanto, desde que salí de Salta hace ya once días, he pasado por Rosario, Buenos Aires, una breve escala en Roma, Madrid, Cáceres, e incluso Monesterio. En todos los lugares he vivido bonitos reencuentros con grandes personas que me han recordado varias etapas de mi pasado con una sonrisa, y que me hacen mirar el futuro con optimismo y con las pilas cargadas...
Ahora ya no valen excusas. Una vez tomada la decisión, hay que ponerse a muerte con ella, así que voy dejar de ser tan "nómada" para quedarme unos meses en la tierra que me vio crecer (poco, ni siquiera 1,70 metros, pero algo al fin y al cabo...). La parte que esté en mi mano la haré lo mejor que pueda y sepa. Y de lo que no está en mi mano, y viendo lo que se avecina, que Dios nos coja confesados...


PD. Aquí os dejo una prueba de que ya me he puesto a estudiar, y muy en serio...